Acerca de

Sturmey-Archer es, desde principios del siglo XX, sinónimo de innovación en tecnología ciclista. La historia comenzó cuando Frank Bowden adquirió una empresa de bicicletas con sede original en Raleigh Street, Nottingham (Inglaterra). A partir de las patentes de Henry Sturmey y James Archer, sus ingenieros desarrollaron en 1902 el primer buje de 3 velocidades Sturmey-Archer, un hito que cambió para siempre el mundo del ciclismo.

Sturmey-Archer

Más de un siglo de innovación

Desde hace más de 100 años, Sturmey-Archer ha sido pionera en el desarrollo de bujes con cambio interno, frenos de buje y sistemas de iluminación por dinamo. Esta tradición de investigación y avance técnico ha hecho que el ciclismo sea más seguro, más eficiente y más agradable para los ciclistas de todo el mundo.

Más allá de las bicicletas

Aunque es más conocida por sus cambios de buje, la historia de la empresa también incluye la fabricación de cajas de cambios y motores para motocicletas. Estas primeras iniciativas ponen de manifiesto el amplio alcance de la experiencia técnica de Sturmey-Archer.

Un nuevo capítulo en Taiwán

En el año 2000, la producción se trasladó a Taiwán, lo que abrió las puertas a tecnologías de fabricación más avanzadas y a una mayor precisión. Esto permitió seguir innovando y garantizó que la calidad, el diseño y la ingeniería siguieran siendo los pilares fundamentales de la marca.

Diseñado para ciclistas exigentes

Sturmey-Archer sigue satisfaciendo las necesidades de los ciclistas de todo el mundo con una gama de productos que combina tradición y rendimiento moderno. Nuestro compromiso con la fiabilidad y el diseño inteligente sigue siendo el mismo.

Preservar el pasado

Quienes estén interesados en la historia de nuestra empresa pueden visitar nuestra página web Sturmey-Archer Heritage, donde encontrarán catálogos originales, manuales, listas de piezas y material publicitario histórico. El archivo sigue creciendo gracias a las aportaciones de seguidores y coleccionistas de todo el mundo.

El viaje continúa: cimentado en la historia, impulsado por la innovación.